Tener embajadores de marca es pura suma. De eso se trata el advocacy marketing: contar con personas que estén familiarizadas con tu producto o servicio, que se sienten identificados, que les genera cercanía y que deciden compartir testimonios o reseñan positivas al respecto. Ojo, un embajador no necesariamente tiene que tener un millón de seguidores, perfectamente puede ser un súper fan de tu marca con quien la colaboración suele durar varios meses.

Esa es la gran diferencia con los influencers, quienes más bien promocionan tu producto o servicio en el marco de una campaña en particular, generalmente. Al tener mayor cantidad de seguidores, hacer una campaña con un influencer te ayudará a generar mayor presencia en las redes sociales y más tráfico a tu sitio, aunque suelen ser campañas de menor duración.

Ambas estrategias son muy buenas, dependerá de lo que quieras concretar con tu marca. ¿Por cuál optarías tú?

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